HISTORIA DE LOS CONCEPTOS PSICOANALÍTICOS SOBRE EL SELF

La problemática en torno al concepto psicoanalítico del self comienza explícitamente con Hartmann (7) cuando hace la distin­ción entre el yo —como sistema psíquico— y el self —como concepto referido al “uno mismo”—. Hartmann afirma que “yo”, como concepto psicoanalítico, no es sinónimo de “personalidad” ni de “individuo”; no coincide con “sujeto” como opuesto al “objeto” de la experiencia y es algo más que la concientización del senti­miento de “sí mismo”. Según este autor, en la teoría psicoanalítica, “el yo es un concepto de muy diferente orden, es una subestructura de la personalidad y se define por sus funciones”. Agrega que nunca se ha hecho una clara diferenciación entre yo, self y perso­nalidad *, pero que hacerla es esencial si uno desea ver claramente los problemas relativos a la psicología estructural de Freud. “Actualmente —dice— al usar el término ‘narcisismo’, dos conjuntos opuestos parecen fusionados en una sola cosa. Uno se refiere al self (sí mismo) en contraposición al objeto. Otro se refiere al yo (como sistema psíquico) distinguiéndolo de otras subestructuras de la personalidad” (7).

El contraste entre estos conceptos y los expresados por P. Hei­mann (10) en 1942 ilustra los diferentes criterios al respecto, que llevan a la confusión. Por yo, ella entiende “la suma de los senti­mientos, emociones, impulsos, deseos, capacidades, talentos y fanta­sías del individuo, es decir, todas las fuerzas y formaciones psíquicas que una persona identificaría como algo propio, experimentando la sensación: ‘ese soy yo’ “.

Freud insistió repetidamente en la importancia del yo corporal en el desarrollo del yo (4): esto se refiere a la influencia de la imagen del cuerpo en la diferenciación del self del mundo de los objetos, pero también al hecho de que las funciones de los órganos que establecen contacto con el mundo exterior, caen gradualmente bajo el control del yo. Esta postulación conduce a Hartmann, para,

evitar la confusión, a la necesidad de discriminar el self, como sí mismo, en contraposición al yo como sistema orgánico. El mismo problema se lo plantea al definir al yo por sus funciones: debe conceptualizar la interrelación que existe entre las estructuras psí­quicas como sistema (yo, ello, superyó) o como subestructuras (fun­ciones del yo) , y la persona total.

La palabra “yo” está empleada para denotar “un conjunto de procesos psicológicos tales como pensar, percibir, recordar, sentir, que tienen una función organizativa y de regulación en relación con el self y que son responsables del desarrollo y ejecución de un plan de acción para lograr la satisfacción de los impulsos internos por un lado, y por otro de las exigencias ambientales.” La palabra “self” indica “las formas en que el individuo reacciona ante, sí mismo, en que se percibe, piensa y valora a sí mismo y cómo, me­diante diversas acciones y actitudes, trata de estimularse o defen­derse”. El self es, por lo tanto, un concepto intermedio entre los relacionados con los fenómenos intrapsíquicos y los concernientes a la experiencia interpersonal.

* En nuestro trabajo, empleamos “personalidad” como sinónimo de self.

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  1. #1 por José Clemente Vázquez el 7 octubre, 2015 - 4:53 PM

    Es esclarecedera o al menos orientativa para mi trabajo como investigador en busca de concretar una teoría general sobre la Estructura cognitiva en el Hombre-Humano.

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