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RESUMEN DE LAS FORMULACIONES TEORICAS

RESUMEN DE LAS FORMULACIONES TEORICAS

El detallado material clínico ilustra, según la autora, ciertos aspectos del desarrollo del mundo interno en un niño que se había recobrado de un estado autista, pero con un desarrollo caracterológico marcadamente psicótico.

La tesis de este trabajo, en tanto se la comprende en relación con el material presentado, es que para que un objeto pueda ser usado para la identificación pro­yectiva útil de una parte sufriente, alivie esa parte y la devuelva al self con miras a su integración (Bion), debe ser un objeto suficientemente elástico y resistente como para aguantar la identificación proyectiva masiva (Bick) y el hospedaje pa­rasitario de esa parte del sujeto (Meltzer).

Para Barry, en la primera parte del análisis, el momento crucial fue el recono‑

cimiento de la analista como un objeto que era vulnerable, pero que podía recupe­rarse; que tenía una piel que podía ser dañada, pero que podía sanar bajo el ven‑

daje, entre las sesiones. En la mente de Barry, las heridas se convertían en orifi­cios. A esta etapa siguió el desarrollo de la fantasía de penes-médicos-policías internos que reparaban y protegían a la analista, lo que dio lugar a la concepción

 

de un mundo interno con espacios y de .objetos con espacios internos. Gradual­mente esto se hizo equivalente a una familia interna con roles, relaciones, fun­ciones y con derecho a la privacidad.

El material que proviene de la segunda y la tercera fase de Barry parece ilus­trar cómo la identificación proyectiva invasora (fantasías destructivas violentas y voyeurismo omnipotente) dio lugar a identificaciones proyectivas más útiles (Policía Montada del Canadá, médicos como estrellas de TV, etc.), acumulando pruebas de una curiosidad más sana (el concepto de Bion de una parte de la per­sonalidad que estimula el crecimiento). Al comenzar a operar la identificación in­troyectiva, la benevolencia y el afecto pudieron hacer mella en la agresión.

La transformación de Barry, del gorila horrible, de la efigie, del monstruo, al joven que podía mantenerse erguido, actuar con intencionalidad y en ciertas oca­siones hasta tener buena presencia, parece confirmar la impresión extraída del material de que esta mejoría dependía de la fortaleza, elasticidad e integridad de los objetos internos, mediante la identificación proyectiva.

Más tarde, a través de sus sueños, pudimos comprender que la mente-compu­tadora de la analista era equivalente para él a un pecho-inddoro, un objeto, un continente, en el cual podía expulsar sus experiencias penosas, amenazadoras, indeseadas. Esto equivalía también a un pecho-féretro, un objeto que debía ali­viar al bebé de su miedo a la muerte (Klein, Bion) y a sus objetos muertos. Tal objeto era para el bebé equivalente a su propio trasero (Meltzer) que es entonces el objeto indefenso y permeable, confundido con un pecho desvalido, un objeto dentro del cual el bebé siente que puede acomodar su self o partes de su self como un parásito (Meltzer).

Cuando estas partes fueron contenidas suficientemente bien y con firmeza (Bick), el pecho-inodoro se convirtió también en el pecho-espejo-caja, que mostró al bebé imágenes de sí mismo y de lo que hacía. Esto puede equipararse al pecho como un objeto que puede desnudar de dolor una experiencia (ilion), un objeto que tiene un espacio para recibir las experiencias del bebé y la capacidad de de­volvérselas para que que tenga lugar un desarrollo más saludable (Klein-Bick). A partir del material de Barry, el pecho-féretro pudo convertirse en el pecho-luna (es decir, luego de habérsele explicado a Barry cómo se introdujo en el féretro), y tuvo la ayuda necesaria para salir de su identificación proyectiva, de modo que pudo comenzar la identificación introyectiva con un objeto no dañado. Se estable­ció entonces la diferenciación entre meterse y poner una parte adentro (ir a la lu­na en cohete), con retornar y separarse (aterrizar en la luna por un período breve).

Una vez que se estableció la función continente del pecho y su disponibilidad para las identificaciones proyectivas provechosas, junto con el concepto de un mundo interno con espacios, pareció disminuir la identificación proyectiva, y comenzó a tener lugar la identificación introyectiva con objetos no dañados.

Esto le permitió sentir admiración y respeto por las cualidades personales (el emperador, el racionamiento de tiempo y espacio, el motor diesel, subir la cuesta), como un baluarte contra la persecución por parte de objetos dañados, ..que estaban muy confundidos con objetos malos y con partes malas del self

Este desarrollo parece seguir los lineamientos de la idea de Bick de la piel

 

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que funciona como un límite y del concepto de Bion de un objeto que sostiene, contiene y es capaz de soñar (réverie), así como también con la tesis de Bick de que hasta que pueda ser introyectado un objeto con tales cualidades, la fan­tasía de espacio interno y externo no puede desarrollarse. Esto también parece confirmar su idea de que cuando esa introyección no tiene lugar, la identifica­ción proyectiva continúa imbatible, obstaculizando el desarrollo sano, ilustrado por Bick en los objetos “sin piel”, y por Meltzer en el “acomodo parasitario de una parte del self en el objeto”.

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